En el vendaval

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Hay movimientos de nuestro módulo de consulta de La Fanzinoteca que marcan un punto de inflexión en este proyecto. Hace ya más de quince años que nos movemos con este display de cartón con ruedas y nunca antes lo habíamos dejado tanto tiempo como estará en la primera planta del Centre d’Art Santa Mònica en el marco de la exposición Después del vendaval, comisariada por Tere Badia, Irati Irulegi (Idensitat) y Montserrat Moliner.
La exposición es un dispositivo complejo donde se articulan diferentes proyectos de colectivos que de alguna manera activan prácticas artísticas colectivas en lo que las comisarias definen como grietas que se convierten en fisuras del contexto social y cultural. El dispositivo se completa también con un intento de construir una genealogía de colectivos vinculados a las prácticas culturales en los márgenes, un proceso realizado durante el periodo expositivo, y un interesante experimento sonoro en el que se cruzan voces en una especie de debate despojado de prejuicios.
Y en este contexto nos han pedido que plantemos el módulo de La Fanzinoteca con una selección de ejemplares de nuestro fondo, que representa una muestra ampliada de esos brotes que arraigan en las grietas, básicamente publicaciones del archivo de La Fanzinoteca que nos remiten a prácticas colectivas del contexto catalán.
El reto, en esta ocasión, ha sido cómo podemos dejar todo este valioso material, tanto tiempo, en un espacio poco vigilado sin riesgo de que nos roben algunos ejemplares. Debemos decir que siempre que hemos desplegado espacios de consulta de nuestro archivo lo hemos hecho con generosidad y confianza. Nunca hemos pensado en encerrar los fanzines en vitrinas de museo ni en pedir que se usen guantes de algodón para pasar las páginas. Y podemos decir que hasta el día de hoy se pueden contar con los dedos de una mano las «bajas», ya sea por desaparición o por mal uso. Pero esta ocasión era diferente. El mismo que escribe este artículo, hace años, se llevó del Santa Mónica un ejemplar de consulta de la publicación realizada para la exposición The London Punk Tapes, es realmente fácil llevarse algo de un espacio tan abierto. Y los fanzines son realmente tentadores.
Así pues, la solución por la que optamos, en conversación con las comisarias, fue realizar algunas decenas de facsímiles, una pequeña selección de los ejemplares que habíamos elegido para la ocasión, que se pueden consultar sin restricciones, y dejar en manos de dos acciones de La Fanzinoteca, que realizaremos a lo largo de la exposición (un Tagging Day y una Minca), y de la activación de los fanzines que quieran o puedan hacer Les Mòniques, que son pequeños equipos formados por personas en residencia en el Centro que desarrollan procesos de investigación, mediación y producción.
Esperamos que estas nuevas estrategias hagan florecer la presencia de nuestro módulo ambulante en esta bonita exposición. Que se entienda que La Fanzinoteca también es una grieta que puede convertirse en fisura y que no terminemos siendo flores dentro de un jarrón para completar el bello jardín que han plantado estos días en el Centro de Arte Santa Mónica. Lo que es seguro es que, para nosotros, ha sido la excusa para volver al trabajo y reactivar el dinamismo de un proyecto que ahora llevaba demasiado tiempo con poco movimiento, y que esperamos que, con tanto vendaval, tome de nuevo inercia para continuar rodando y creciendo. ¡Larga vida a La Fanzinoteca!